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Sólo uno de cada cuatro autónomos en C-LM cotiza por enfermedad profesional

Toledo, 19 de junio de 2018. Durante los cinco primeros meses de 2018, el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) aumentó su número de afiliados en 1.801 autónomos en Castilla-La Mancha, pasando de los 148.032 a 31 de diciembre de 2017 a los 149.833 a 31 de mayo 2018. Este crecimiento supuso, en términos relativos, un aumento del +1,2%, según un informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos –ATA. Con estas cifras, ATA pone de manifiesto cómo cada día de 2018, el RETA sumó 12 nuevos trabajadores por cuenta propia.

 

El colectivo vuelve a mostrar una vez más que somos los protagonistas de la generación de empleo”, señala José Luis Perea, portavoz de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Castilla-La Mancha, ATA, que puntualiza que “sin duda, la Ley de Autónomos y la tarifa plana de 50 euros para el inicio de la actividad están dando sus frutos y el ritmo de crecimiento del colectivo en estos cinco primeros meses del año está marcando registros históricos”.

 

“Hay que seguir profundizando en reformas que faciliten el emprendimiento, eliminen trabas y lo que es realmente importante, ayuden a consolidar las actividades. Para ello, y para que no se frene este ritmo de creación de empleo confiamos en las medidas que se han puesto en marcha con la Ley de autónomos y el Plan de Autoempleo. Si dejar de lado que hay que seguir trabajando para que nos acerquemos al crecimiento nacional”, concluye Perea.

 

Siniestralidad y prevención

En diciembre de 2017, el número total de autónomos inscritos en contingencias profesionales ascendía a 35.059 en C-LM (606.452 personas en toda España), lo que representa una cobertura del 23,7% del total del colectivo (148.032 autónomos a cierre de diciembre de 2017, datos último día). Es decir, únicamente uno de cada cuatro autónomos tiene cubiertas las contingencias profesionales (accidentes de trabajo y enfermedades profesionales), según el informe realizado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, ATA, en colaboración con Mutua Universal. Hay que señalar que es un porcentaje mayor que los que cotizaban por este concepto en el conjunto del territorio español (18,9%).

 

Los resultados que se recoge en el informe únicamente hacen referencia a ese 23,7% de autónomos que tienen contratadas las contingencias profesionales, que son de los que se disponen datos.

Ante los buenos datos de afiliación de en Castilla-La Mancha desde ATA queremos hacer incapié en la necesidad de pensar en la protección y seguridad de todos los autónomos, los nuevos y los que ya llevan tiempo dados de alta. “Queda mucho trabajo por hacer para poder decir que los autónomos disfrutan de una seguridad plena y que su salud está perfectamente asegurada”, ha asegurado Perea.

Este informe preparado por ATA y Mutua Universal arroja una conclusión preocupante: los autónomos sufren más accidentes graves que los asalariados. Porcentualmente hablando el 97,29% de los accidentes de los autónomos en la jornada de trabajo son de grado leve, frente al 99,19% de los que tienen los trabajadores por cuenta ajena. Sin embargo el 2,6% de los autónomos han tenido en 2017 un accidente grave frente al 0,6% de los trabajadores por cuenta ajena.

En Castilla-La Mancha falleció durante el desarrollo de su trabajo en 2017 un autónomo, exactamente en la provincia de Cuenca. En España el año pasado se contabilizaron 13 accidentes mortales. Estos accidentes mortales tuvieron lugar, además de en Cuenca, en las provincias de Cantabria, Granada, Málaga, Asturias, León, Salamanca, Soria, Barcelona, Gerona, Valencia, Pontevedra y La Coruña.

 

Debemos recordar que los datos se extraen exclusivamente  del porcentaje de autónomos que cotizan por AT y EP, por lo que si hacemos un cálculo sobre el colectivo en su conjunto podríamos encontrarnos “con una cifra mucho más alta y preocupante”, ha añadido Perea.  “Hemos avanzado en protección pero un solo fallecido ya es demasiado”, ha asegurado.

 

Por sectores y gravedad de los accidentes

De los 27 accidentes graves sufridos por los autónomos 15 son de actividades relacionadas con la agricultura, al igual que el único fallecido registrado.

 

Los mayores de 35 años, los que más accidentes sufren

El informe elaborado desde ATA y con los datos ofrecidos por Mutua Universal muestra como prácticamente 6 de cada 10 autónomos accidentados (el 59,4%) tienen una edad comprendida entre los 35 a 54 años y significativamente estos datos están por encima de los trabajadores asalariados de su misma edad (56,2%).

 

Respecto a la mujer autónoma es importante resaltar que a pesar de su importante aumento en el número total de autónomas que hay en España, su siniestralidad es menor que la de los varones ya que sufrieron 128 accidentes de trabajo frente a los 904 de los autónomos varones lo que representa un 12,4% del total de accidentes. Si lo comparamos con el porcentaje nacional, las autónomas castellanomanchegas que cotizan por AT y EP tienen menos accidentes que la media nacional que suman el 17,8% del total de accidentes. Sin embargo, porcentualmente sufren más accidentes que los varones a partir de los 55 años (un 21% frente al 19% de los varones).

 

Si lo comparamos con los accidentes de los trabajadores por cuenta ajena, los autónomos varones tienen más accidentes que los trabajadores por cuenta ajena a partir de los 45 años. Sin embargo entre las autónomas y las trabajadoras por cuenta ajena esta franja de edad suma diez años en favor de las autónomas. Es decir, tienen más accidentes porcentualmente hablando las autónomas a partir de los 55 que las trabajadoras por cuenta ajena.

 

InformeSiniestralidad_Auto_nomos_CastillaLaMancha_2017

RECOMENDACIONES y PROPUESTAS PARA MEJORAR LA PRVENCION DE RIESGOS LABORALES ENTRE  LOS AUTONOMOS Y SUS ASALARIADOS A FIN DE REDUCIR LA SINIESTRALIDAD LABORAL

 

  1. Fomentar  la cultura preventiva entre el colectivo de forma que permita la implantación de la Prevención de Riesgos Laborales tanto entre los autónomos personas físicas como aquellos que sean empleadores. Para ello se propiciarán programas públicos que faciliten de manera gratuita acciones de formación, información y asesoramiento en materia preventiva dando así cumplimiento y concreción al art 8 del LETA que atribuye a las Administraciones Públicas las tareas de tutela y vigilancia sobre las condiciones preventivas de los autónomos.

La norma insta a las Administraciones Públicas competentes a propiciar formación específica y adaptada a las peculiaridades del trabajador autónomo con la finalidad de crear una cultura preventiva en el colectivo. Nueve años después de la entrada en vigor del LETA tanto a nivel nacional como en las CCAA no existen prácticamente programas o actuaciones públicos que pretendan estos fines, especialmente entre los sectores de mayor siniestralidad.

  1. Desarrollar e implantar desde de la Administración herramientas de autodiagnóstico y autoprevención para el colectivo de autónomos con/sin trabajadores que permitan a los mismos realizar su propia evaluación de riesgos y la de sus empleados y establecer las medidas preventivas adecuadas para eliminar o minimizar los riesgos. La falta de recursos preventivos en estos pequeños negocios y microempresas hace imprescindible desarrollar y facilitar este tipo de herramientas.
  2. Difundir y promover entre el colectivo la utilización de la herramienta pública “Prevención 10” y “autoevalua-t”
  3. Fomentar programas de asesoramiento preventivo y asistencia técnica a fin de que los trabajadores autónomos puedan resolver las dudas y cuestiones necesarias a la hora de implantar los modelos preventivos en sus empresas con el fin de mejorar las condiciones laborales tanto propias como de sus trabajadores en aras de reducir la siniestralidad laboral. Desde estos servicios de asistencia técnica se informará y asesorará sobre el modelo preventivo adecuado a las características y dimensión cada empresa.
  4. Fomentar la cotización por AT/EF actualmente por debajo del 20% del colectivo a través de campañas que sensibilicen e informen a los autónomos sobre las ventajas de la misma.
  5. Mejorar el Sistema de incentivos bonus-malus, que permite reducciones en las cotizaciones por contingencias profesionales a las empresas que reduzcan su siniestralidad laboral, reduciendo cargas administrativas y agilizando plazos. Adecuar el sistema a aquellos autónomos sin trabajadores que coticen por AT/EP especialmente en los sectores de mayor siniestralidad para que les resulte atractivo teniendo en cuenta que la poca bonificación que reciben y el gasto público que supone su baja por accidente.
  6. Desarrollar reglamentariamente la nueva Ley de Mutuas donde se estableció la incorporación de las OOAA a los órganos de participación de las mutuas teniendo representación tanto en la comisión de control y seguimiento, como en la comisión de prestaciones especiales.
  7. Potenciar y priorizar la formación en materia de Prevención de Riesgos Laborales, que permita al autónomo asumir las tareas de implantación de la prevención en su negocio. Favorecer programas de formación específica en los sectores de construcción y metal para la obtención sus tarjetas profesionales. Esta formación debería desarrollarse a través de programas públicos hasta tanto no se establezca la cotización por formación y el autónomo pueda bonificársela como ocurre con los asalariados
  8. Implementar campañas formativas e informativas en el ámbito de la subcontratación, en la coordinación de actividades empresariales y sobre los nuevos riesgos emergentes como los psicosociales.
  9. Favorecer la implantación de la PRL en los TRADES propiciando fórmulas que permitan compartir con el cliente principal los gastos derivados de la gestión de la prevención.
  10. Participación de las OOAA más representativas en aquellos órganos institucionales donde se debate y proponen mejoras para la prevención en el colectivo así como dar cumplimiento a las disposición adicional duodécima del LETA que insta a las OOAA a realizar programas de formación e información que promovidos por las administraciones públicas persigan reducir los accidentes laborales y evitar enfermedades profesionales.
  11. Creación de Observatorios Permanentes sobre Siniestralidad Laboral en los autónomos con la participación de las OOAA más representativas, Administración Central, Comunidades Autónomas y Mutuas desde donde se analicen todas las variables y causas de los accidentes laborales en el colectivo y la proposición de mejoras para la reducción de la siniestralidad así como modelos de gestión preventiva que puedan ser usados en varios sectores, especialmente entre aquellos de mayos siniestralidad.

 

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